Demasiado amor es el estímulo total, puro, completo, en el cual se unen los humores de la sábana húmeda y de la tierra que se va pisando. Se deja leer como un grato suplicio que toleraremos hasta el final.
Si los lectores no distinguen entre una muerte real y una falsa, no es importante que el escritor lo haga. Las novelas son sólo palabras, y la palabra muerte no es lo mismo que la muerte.”
Esta novela simboliza el triunfo, la perpetua juventud y el deslumbramiento que desembocan en la tragedia, la decadencia y la caída, constantes reflejadas con asombrosa precisión en la propia vida de Fitzgerald"