Educada en una familia mexicana de clase media, la protagonista de esta novela se pregunta si su horizonte es de veras el que pretenden sus padres. Viaja a Bélgica gracias a una beca y ahí descubre que debe combatirse a sí misma y no al mundo; también descubre la historia de Catharina de Lovaina, una beguina del siglo XVI que se debate entre el amor a un hombre y el amor a Dios, y conoce a Irene, colombiana posmoderna que ante la infidelidad de su marido hace un inventario de su vida en pareja, a la manera de las descripciones detalladas que se hacen en Europa para alquilar una propiedad.
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Silvia Molina
(Ciudad de México, 1946) estudió Antropología y Lengua y Literatura Hispánicas. Ha vivido en Francia, Inglaterra, Estados Unidos y Bélgica, y ha sido profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, becaria del Centro Mexicano de Escritores y del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Fue agregada cultural de México en Bélgica, Coordinadora Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes, y actualmente trabaja en la Coordinación Nacional de las Conmemoraciones del 2010. Ha escrito novela, cuento, ensayo, teatro, crónica y más de una veintena de libros para niños y jóvenes. Recibió el Premio Xavier Villaurrutia en 1977 por La mañana debe seguir gris; el Nacional de Literatura Juan de la Cabada en 1992 por Mi familia y la Bella Durmiente cien años después, el Premio Sor Juana Inés de la Cruz de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 1998, por El amor que me juraste (cuya traducción al inglés fue nominada para The Dublin Award 2001, auspiciado por IMPAC en cooperación con las bibliotecas de Dublín, Irlanda), y el Premio Leer es Vivir 1999 de la Editorial Everest en España por la novela para niños Quiero ser la que seré. Algunas de sus obras han sido traducidas a varios idiomas. |