Lo que empezó en agosto en Madrid, terminó ayer en Guadalajara con abrazos y sonrisas.
Por eso, Arturo Pérez-Reverte, artífice de la reunión, estaba que no cabía de contento. El pacto entre caballeros con Los Tigres del Norte, sellado durante su última gira por España y que los comprometió a estar juntos en la Feria Internacional del Libro, se convirtió en realidad.
Por primera vez en sus 40 años de carrera, los músicos acudían a una mesa literaria para hablar de las letras de sus canciones y de lo que representan para la cultura popular del País.
Fue un día de sorpresas. Por la mañana, caminaron un poco por la FIL en un recorrido que terminó en el stand que exhibe la edición más reciente del libro La Reina del Sur, escrito por Pérez-Reverte, pero inspirado en el corrido "Camelia La Texana", de Los Tigres del Norte.
Frente a la pila de libros, Pérez-Reverte tomó uno, le quitó el plástico y lo firmó. Después se los pasó a cada uno de los cuatro Hernández y al otro tigre, Óscar Lara.
Ya con las firmas estampadas, el escritor español comentó que lo regalaría a Carlos Fuentes con motivo de sus 80 años. El mismo Fuentes que después Los Tigres del Norte saludaron en el restaurante del hotel Quinta Real. Los músicos, el autor de Aura y su esposa Silvia Lemus, intercambiaron palabras durante unos minutos.
Después, cada quien por su lado, en su mesa.
Fuentes llegó poco después de que los ídolos de la música norteña comenzaran a charlar de futbol entre tazas de café. Sentados en una mesa redonda, Los Tigres del Norte estaban relajados.
Los sinaloenses cambiaron sus multicolores trajes para vestir de saco y corbata. La ocasión ameritaba dejar de lado el sombrero. Aún con el cambio de look, Pérez-Reverte dijo que los hermanos Hernández mantienen la ternura de los que inician desde abajo, desde la pobreza que obliga a cantar en una cenaduría a los ocho años, como le sucedió a Hernán Hernández.
Todavía son, en palabras del escritor español, los muchachitos con guitarra que hace 40 años grabaron su primer disco y que desde entonces no han parado de cosechar éxitos. Cuatro décadas de cantar sin descanso.
"Un País como México se entiende mejor por Los Tigres que por los intelectuales y novelistas más exitosos", aseguró Pérez-Reverte.
Su presencia en la FIL, más que convertirse en una oportunidad de debatir sobre su impacto en la música popular, fue considerado por el escritor español como un reconocimiento intelectual que se le ha negado a estos músicos. Pérez-Reverte los definió como notarios, novelistas y ensayistas de un México fundamental.
El escritor sinaloense Élmer Mendoza se refirió a los corridos de Los Tigres del Norte como parte de la vida, de lo que somos y de lo que significamos para este País.
No hizo falta esperar a la mesa redonda Los Tigres del Norte: una épica de la frontera: música, pueblo y cultura para conocer el respeto entre escritores y músicos.
Al final, en esta fiesta de los libros, Los Tigres del Norte demostraron que también saben dar conciertos de palabras y reconocerse como escritores
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Por: Mario Gutiérrez
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