Madrid. Lunes, 23 de marzo
El escritor Andrés Neuman ha sido galardonado con el Premio Alfaguara de Novela 2009, dotado con 175.000 dólares (unos 133.306 €) y una escultura de Martín Chirino, por la obra El viajero del siglo, presentada bajo el seudónimo Von Stadler. El jurado, presidido por Luis Goytisolo y compuesto por Ana Clavel, Carlos Franz, Julio Ortega, Gonzalo Suárez y Juan González, ha destacado «la ambición literaria y la calidad de una novela que recupera el aliento de la narrativa del siglo XIX, escrita con una visión actual y espléndidamente ambientada en la Alemania post-napoleónica». El fallo de la XII Edición del Premio Alfaguara se ha celebrado en el Salón de Actos del Grupo Santillana en Madrid.
Un total de 546 manuscritos inéditos, escritos en castellano, han concurrido a esta XII edición del Premio Alfaguara. De ellos, 178 proceden de España, seguida de México (96) y Argentina (95). Como en ediciones anteriores, el fallo del Premio ha sido retransmitido en directo a través de las páginas web de: www.alfaguara.com, www.alfaguara.santillana.es, www.elpais.com, www.cadenaser.com y www.prisa.com.
Andrés Neuman nació en 1977 en Buenos Aires. Es español y vive en Granada desde los 14 años. Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, donde ha sido profesor de literatura hispanoamericana. Actualmente es columnista en el suplemento cultural del diario Abc, en el diario Ideal de Granada y en Sur de Málaga. Mediante una votación convocada por el Hay Festival, fue elegido entre los más destacados jóvenes autores nacidos en Latinoamérica, siendo incluido en la selección Bogotá-39. A los 22 años publicó su primera novela, Bariloche (Anagrama, 1999, reeditada en bolsillo en 2008), que fue Finalista del Premio Herralde y elegida entre las diez mejores del año por El Cultural del diario El Mundo. Sus siguientes novelas fueron La vida en las ventanas (Espasa-Calpe, 2002, Finalista del Premio Primavera) y Una vez Argentina (Anagrama, 2003).
El viajero del siglo es un ambicioso experimento. Propone volver a mirar el siglo XIX con la perspectiva del XXI. Buscando una posada para pasar la noche, Hans detiene su coche de caballos en Wandernburgo, una ciudad entre Sajonia y Prusia. Se queda un día más y, al siguiente en la Plaza del Mercado, se fija en un anciano que toca el organillo. Emocionado por la música, se acerca a dejarle una propina y a conversar con él. Pronto entablan amistad y la estancia de Hans se alarga indefinidamente. En una recepción de personalidades y familias importantes, conoce a unos apasionados contertulios y, sobre todo, a Sophie, la hija de uno de ellos. Aunque la joven está comprometida, surge el amor al que amenaza un enmascarado asesino que ronda la ciudad.
El viajero del siglo es un diálogo entre la Europa de la Restauración y los planteamientos de la Unión Europea; entre la educación sentimental actual y sus orígenes, entre la novela clásica y la narrativa moderna. Comparando el pasado y nuestro presente global, el relato analiza los conflictos actuales: la emigración, el multiculturalismo, las diferencias lingüísticas, la emancipación femenina y la transformación de los roles de género. Todo ello en un intenso argumento, no exento de intriga y humor, y con un estilo rompedor que ofrece a tan profundos asuntos un sorprendente cauce.
El Premio Alfaguara de Novela se ha convertido en un referente de los galardones literarios de calidad otorgados a una obra inédita escrita en castellano. Está dotado con 175.000 dólares (unos 133.306 euros) más una escultura de Martín Chirino. Su vocación y proyección en todo el ámbito del idioma español en el mundo ha propiciado una difusión internacional de primer orden, apoyado por la edición simultánea de las obras ganadoras en España y América. Hasta el momento han obtenido el Premio Alfaguara de Novela: Caracol Beach de Eliseo Alberto y Margarita, está linda la mar de Sergio Ramírez (ambos ganadores de la primera edición), Son de Mar de Manuel Vicent, Últimas noticias del paraíso de Clara Sánchez, La piel del cielo de Elena Poniatowska, El vuelo de la reina de Tomás Eloy Martínez, Diablo Guardián de Xavier Velasco, Delirio de Laura Restrepo, El turno del escriba de Graciela Montes y Ema Wolf, Abril rojo de Santiago Roncagliolo, Mira si yo te querré de Luis Leante, y Chiquita de Antonio Orlando Rodríguez.
Todos ellos tuvieron una difusión intercontinental y presentaron sus obras en casi todos los países de habla hispana a lo largo del año de promoción. El éxito de sus obras se ha reflejado también en las traducciones contratadas a otras lenguas y en el interés que ha mostrado el cine en algunas de ellas, como la película Son de Mar, dirigida por Bigas Luna y basada en la novela homónima de Manuel Vicent.
El autor: Andrés Neuman
Andrés Neuman nació en 1977 en Buenos Aires. Es español y vive en Granada desde los 14 años. Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, donde ha sido profesor de literatura hispanoamericana. Actualmente es columnista en el suplemento cultural del diario Abc, en el diario Ideal de Granada y en Sur de Málaga. Mediante una votación convocada por el Hay Festival, fue elegido entre los más destacados jóvenes autores nacidos en Latinoamérica, siendo incluido en la selección Bogotá-39. A los 22 años publicó su primera novela, Bariloche (Anagrama, 1999, reeditada en bolsillo en 2008), que fue Finalista del Premio Herralde y elegida entre las diez mejores del año por El Cultural del diario El Mundo. Sus siguientes novelas fueron La vida en las ventanas (Espasa-Calpe, 2002, Finalista del Premio Primavera) y Una vez Argentina (Anagrama, 2003).
La obra
Un viajero misterioso. Una pequeña ciudad en forma de laberinto donde parece imposible orientarse. Justo cuando el viajero está a punto de huir, un peculiar personaje lo detiene, cambiando para siempre su destino.
Lo demás será amor y literatura: un amor inesperado, memorable, y un mundo narrativo que, al desplegarse, condensará a pequeña escala la historia de la Europa moderna.
Buscando una posada para pasar la noche, Hans detiene su coche de caballos en Wandernburgo, una ciudad entre Sajonia y Prusia. Inexplicablemente, los días van pasando y el viajero no consigue marcharse de esa extraña ciudad, que parece retenerlo con toda clase de acontecimientos inesperados. En la Plaza del Mercado se fija en un anciano que toca el organillo. Emocionado por la música, se acerca a dejarle una propina y a conversar con él. Pronto entablan amistad y la estancia de Hans se alarga indefinidamente. En una recepción de personalidades y familias importantes, conoce a unos apasionados contertulios y, sobre todo, a Sophie, la hija de uno de ellos. Aunque la joven está comprometida, surge el amor al que amenaza un enmascarado asesino que ronda la ciudad.
El viajero del siglo es un ambicioso experimento literario. Propone volver a mirar el siglo XIX con la perspectiva del XXI. Es un diálogo entre la Europa de la Restauración y los planteamientos de la Unión Europea, entre la educación sentimental actual y sus orígenes, entre la novela psicológica clásica y la narrativa moderna. Un puente entre el pasado y los problemas de nuestro presente gobal: la emigración, el multiculturalismo, las diferencias lingüísticas, la emancipación femenina y la transformación de los roles de género. Se trata, en resumen, de un gran mosaico cultural puesto al servicio de un intenso argumento, no exento de intrigas y humor. El viajero del siglo narra, por encima de todo, una profunda historia sobre las transformaciones del amor.
La crítica: ha escrito
«Ningún buen lector dejará de percibir en sus páginas algo que sólo es dable encontrar en la alta literatura, aquella que escriben los poetas verdaderos, la que osa adentrarse en la oscuridad con los ojos abiertos y que mantiene los ojos abiertos pase lo que pase… la literatura del siglo XXI les pertenecerá a Neuman y a unos pocos de sus hermanos de sangre».
Roberto Bolaño sobre Tocado por la gracia
«Una soberana lección de narrativa comprometida con algunos dolores del mundo y con el rigor artístico. Conjuga el sentido de la narración con un criterio del lirismo punzante y conmovedor.»
(J. Ernesto Ayala-Dip, El País)
«Brillante y desenvuelto. Un escritor muy inteligente y dueño de un idioma preciso, centelleante. Neuman llega a la literatura con impulso propio, con energía personal y poderosa.»
(Miguel García-Posada, Abc)
«Nos encontramos ante un escritor de altura, de aquellos que pueden llegar a crear adicción.»
(Nuria Martínez Deaño, La Razón)
«Insólita madurez. El resultado es deslumbrante. Hay escritor y de los grandes.»
(Andrés Magro, Diario 16)
«Una de las revelaciones más importantes de los últimos tiempos.»
(Francisco Díaz de Castro, Diario de Mallorca)
«Ha de ser una de las figuras de referencia. Dotado de la tradición argentina y española a la vez, y condenado a elaborar una obra única, una isla literaria.»
(Vicente Luis Mora, Diario de Córdoba)
«Andrés Neuman se está convirtiendo en el testigo excepcional de toda una generación y de una época.»
(Pedro M. Domene, Ideal)
«Eficacia brutal y ácida plasticidad. Un don especial, un crack literario.»
(Pablo García Casado, Mercurio)
«Andrés Neuman es el hombre de letras por excelencia de la nueva generación.»
(José Luis García Martín, El Cultural)
«El más prometedor de los últimos años. Hay que leerlo.»
(Luis Antonio de Villena, La Esfera)
«Demuestra su incansable ambición cada vez que se enfrenta a una nueva obra. Eso es lo verdaderamente destacable en este autor: una obra de gran madurez, a pesar de su juventud; el hecho de asumir la tradición literaria española al mismo tiempo que el atrevimiento de las letras argentinas; y un interés por plantear siempre algo nuevo.»
(Eva Día Pérez, El Mundo)
«Tanto su obra poética como narrativa poseen lucidez, concisión y apertura hacia nuevos mundos posibles, sin prescindir de lo cotidiano. Sin duda es uno de los autores más sobresalientes de su generación.»
(Francisco Véjar, Carajo, Chile)
«Un dominio narrativo y una elevada construcción de personajes y ambientes. Un autor polifónico, un auténtico generador de ideas y palabras.»
(Andrea Perciaccante, Fucine Mute, Italia)
«Remite a las fulguraciones de los maestros: bellas acrobacias desencadenadas por un mecanismo vertiginoso y perfecto.»
(Raúl Brasca, La Nación, Argentina)
«Divertido, inteligente, ágil, muy agudo. Una prosa exquisita que se combina con la sensibilidad de un escritor que gusta de sacudir las certezas y los encasillamientos.»
(Susana Rosano, Clarín, Argentina)