Miércoles 04 de junio de 2008
Ana Belén Ortiz Monteón
Ciudad de México
Decidió el ganador del Premio Alfaguara rescatar del olvido la historia una mujer de 65
centímetros que se convirtió en una famosa estrella de Nueva York a finales del siglo XIX
Chiquita, la nueva novela de Antonio Orlando Rodríguez, es una historia que "descubrió por
casualidad" y que decidió rescatar del olvido para convertir al personaje principal en la heroína
de novelas de aventuras, a pesar de tratarse de una historia real "preferí reinventar su vida a mi
manera", dijo en entrevista para EL UNIVERSAL, el escritor cubano.
La historia de la novela se basa en una mujer liliputiense llamada Espiridiona Cenda que media
sólo 65 centímetros de estatura y que gracias a su personalidad logró convertirse en una
famosa estrella de teatro en el Nueva York de finales del siglo XIX, y como el mismo autor la
describe "era una mujer independiente, temperamental, atrevida, muy seductora, difícil de
encasillar y diminuta, un personaje singular por múltiples razones".
Para descubrir todos los detalles de esta historia el proceso de escritura e investigación le llevó
5 años, lo cual no fue nada fácil: "Adentrarme a su historia no fue sencillo, pues, aunque
Chiquita gozó de una inmensa popularidad en su época, después cayó en el olvido. Para saber
más sobre su vida y trayectoria tuve que apelar, principalmente, a los periódicos
estadounidenses de aquellos años. También me fue de gran utilidad un folleto biográfico
dedicado a ella que se editó en Boston, allá del año 1897", expresó en entrevista digital para
ELUNIVERSAL.com.mx
Chiquita le ha merecido el Premio Alfaguara a Novela 2008, lo cual dijo representa un gran
honor debido al prestigio del premio, pero sobre todo le llena de satisfacción porque le permitió
llegar a un público de numerosos lectores tanto en España, Estados Unidos y toda América
Latina, "eso es verdaderamente el gran premio detrás del premio y bueno en los tiempos que
corren cuando la circulación del libro es muy limitada, tener garantizado esa difusión en tantos
países es un verdadero privilegio para un autor de novelas", afirmó el escritor.
El ganador del Premio Alfaguara expresó sentirse satisfecho de haber conocido a un personaje
extraordinario, muy seductor y sorprendente como lo fue Chiquita, además de haberle
enriquecido al permitirle conocer mejor una época fascinante en el tránsito del siglo XIX al siglo
XX, en una época de grandes transformaciones sociales y descubrimientos tecnológicos, en
donde la humanidad entró en una era diferente.
Después de terminados los viajes de promoción de Chiquita, Antonio Orlando Rodríguez desea
escribir otra novela en la que también se mezclen la ealidad y la fantasía, una novela
con trasfondo histórico pero "llena de peripecias y de sorpresas para el lector".
cvtp
EL UNIVERSAL
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